Miércoles, 06 Feb 2019
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VUELA VALENTÍN


A pesar de las sorpresas que nos da este deporte, nadie podia predecir en los pasillos de Italiano que la vida de Valentín Robaldo iba a dar un giro en el año 2018. Es que el jugador iba a cristalizar una serie de sueños que ya comenzó a cumplir y parecen no tener techo. Oriundo de Ciudad Evita, el hoy afianzado delantero del primer equipo azzurro cuenta que, como suele pasar en el mundo del ascenso, su camino no fue fácil.

"Llegué al club en 2009, hice una prueba y quedé", afirma quien por ese entonces empezaba a formar su deseo y futura profesión: ser jugador de fútbol. Pero todo iba a cambiar en 2011, cuando una lesión en la rodilla fue la primera piedra en el camino. Un problema de crecimiento en el cartílago lo alejó del césped por casi un año. "Terminaba de jugar y no podia pisar", recuerda el lungo, quien llevado por la inactividad, llegó a subir de peso. "Tenía que ponerme en forma para volver a competir. Estuve en el club Solares de Ciudad Evita y después en Centro Español".

Aunque Italiano siempre fue la cuenta pendiente y en la temporada 2013/14 vuelve al club, con una suerte dispar: "Me dijeron que mi lugar estaba ocupado, pero me ofrecieron quedarme para seguir poniéndome a punto". El talento de Robaldo era (y es) tal que a los pocos días ya fue fichado. "Empecé de 3 y me fueron subiendo. Estuve mucho tiempo como volante por derecha y ya en Cuarta me pusieron de delantero", dice Valen, que finalmente llegó a Primera cuando jugaba en Reserva, bajo las órdenes del "Kily" González.

Muchas cosas deben haber pasado por la cabeza de Valentín aquella noche en el República de Italia, cuando tuvo su debut con la mayor contra Deportivo Merlo. "Fue la sensacion más linda que tuve. Cumplí un sueño, aunque estaba lleno de nervios", cuenta. Nervios que no le hicieron escuchar la ovación de la gente cuando ingresó con la número 18.

Nueve de área, luchador y ágil. Rápido para las diagonales y de buen remate, el juvenil categoría 2000 sigue teniendo sueños, a pesar de haber cumplido con varios, uno de ellos primer gol que llegó hace algunas fechas frente a Laferrere. "Quiero salir campeón en Italiano, ascender. Les tengo mucho aprecio a todos y una buena relación con mis compañeros", agrega quien, a pesar de su edad, parece estar viviendo muy tranquilo este presente.

"Nunca voy a olvidar al club. No cualquiera debuta con 18 años. Estaré siempre agradecido", afirma el zurdo, quien además estudia inglés y atiende el negocio de ropa familiar. La historia de Robaldo e Italiano ya es una realidad, pero su camino en el fútbol recién empieza. Y nosotros somos testigos privilegiados. ¡Vuele, Valentín!